Una Terapia para el siglo XXI

La terapia Sotai Ho surge ante las carencias de la medicina convencional para solucionar problemas habituales de una consulta de medicina general.

Por Raúl Gómez. Instructor de Sotai

La terapia Sotai Ho surge ante las carencias de la medicina convencional para solucionar problemas habituales de una consulta de medicina general. El maestro Hashimoto observó en su práctica diaria que, en la mayoría de los casos,  los remedios de la medicina oficial no terminaban de solucionar los problemas que aquejaban a sus pacientes. Sobre todo en patologías crónicas, los pacientes sentían que había algo que no se les estaba dando, muchos acudían a terapeutas tradicionales.

                      Decidió, entonces, construir sobre su base como médico oficial y apoyándose en los conceptos de la medicina milenaria oriental, un método o terapia que fuese eficaz para procurar el bienestar de las personas. De esta forma surgió la terapia Sotai Ho. Aunque el conocimiento que tenemos en occidente del Sotai Ho es más sobre su técnica y ejecución de los diferentes ejercicios, el maestro Hashimoto creó algo más que una terapia manual; desarrolló una forma nueva de entender la salud. Este nuevo concepto tenía cuatro pilares fundamentales: nutrición, respiración, actividad mental y movimiento. Trabajando sobre estos conceptos adecuadamente, toda persona puede recuperar el instinto primitivo perdido que tiene el organismo para promover los procesos de reequilibrio y  autocuración. En definitiva, el objetivo principal del Sotai Ho es incrementar la sensibilidad inherente al ser humano sobre su propia salud, perdida por el devenir de la vida moderna.

El Sotai Ho es un método abierto

Mejorar la calidad de la dieta y procurar una mente sana es algo que recae casi exclusivamente en manos de los pacientes. El terapeuta de Sotai sólo debe alentar a las personas para que pongan atención sobre estos dos aspectos de la vida para mejorar su estado de salud. Es en el caso de la respiración y el movimiento donde el papel del terapeuta se vuelve más activo. El maestro Hashimoto aunó ambos conceptos y desarrolló unos conceptos básicos para el trabajo sobre el cuerpo del paciente. Estos conceptos son hasta cierto punto no demasiado concretos, lo que confiere a esta terapia un carácter no cerrado. El Sotai Ho es un método abierto, en constante evolución. Sobre los preceptos iniciales, los diferentes discípulos del maestro Hashimoto han desarrollado sus propios y particulares estilos de Sotai Ho. Maestros como Ryoichi Nemoto o Hiroshi Miura continúan hoy en Japón la estela iniciada por el maestro Hashimoto.

Técnicamente, el Sotai Ho es puro movimiento y fluir energético. La respiración profunda y el movimiento fluido se funden para liberar al organismo desequilibrado. Los ejercicios son sencillos, fáciles de entender y de realizar. Siempre se utiliza el movimiento natural del cuerpo, sin que suponga un esfuerzo para el paciente. La respiración profunda que surge del abdomen acompaña y dirige continuamente cada uno de los movimientos del paciente. Al final de cada movimiento se induce al paciente a una relajación física y mental controlada por la respiración desde el bajo vientre. Además, siempre se trabaja el movimiento agradable; nunca deben adoptarse posturas o seguir movimientos que originen malestar en el paciente.

El trabajo del terapeuta es fundamental al realizar los ejercicios de Sotai Ho. Debe haber un contacto continuo con el paciente tanto físico como verbal. El terapeuta opone una ligera resistencia al movimiento del paciente buscando el movimiento más amplio. Debe alentar en todo momento al paciente para que deje fluir su cuerpo mientras expulsa el aire. Con la ayuda de sus manos debe orientar al paciente hacia dónde dirigir su movimiento de manera sutil. Su objetivo es fijar en el inconsciente del paciente el patrón de movimientos naturales, potenciadores de la salud, que permanece oculto u olvidado.

Los seres vivos que viven en un entorno salvaje son sometidos a las leyes de la naturaleza y siguiendo el instinto de supervivencia se adaptan a las condiciones.

El ser humano ha desarrollado su inteligencia gracias a lo cual vive con mucha autonomía sin ser dependiente de este mecanismo de supervivencia, cuando los animales están cansados, toman reposo. Cuando están heridos, no se mueven. Aunque observemos y valoremos este comportamiento tan sencillo y tan natural en los animales, nosotros mismos, seres pensantes, no encontramos  motivos para seguir las mismas pautas.

Los animales se estiran continuamente, capacidad que nosotros hemos olvidado

Cualquier capacidad retrocede si no se usa. Lo mismo parece suceder con el instinto vital. Para recuperar un buen estado de salud no solo tendremos que usar nuestra inteligencia sino que también deberemos restaurar un sentido primitivo que nos transmite  señales de alarma.

No queremos decir por ello que debamos comportarnos totalmente como animales. Ya que tenemos la suerte de estar dotados de razón intentaremos también usar nuestro cerebro para  determinar lo que podemos hacer para mejorar nuestro estado de salud. En este sentido el Dr. Hashimoto resaltó la importancia de las siguientes prácticas:

  • Auto-observación del cuerpo
  • Análisis del uso que hacemos de cada elemento corporal
  • Puesta en práctica en la vida cotidiana de pautas que permitan mantener  la salud en un estado óptimo en base a los dos elementos anteriores.

Ser natural es sinónimo de ser razonable, racional, armonioso y equilibrado. En occidente, la demanda de profesionales de las terapias alternativas ha crecido debido al interés del público usuario. Además, el interés creciente por volver a unir mente, respiración y cuerpo como eje fundamental de la salud hacen que el Sotai Ho sea una terapia con un futuro asegurado. Combinada con otro tipo de terapia, como el Shiatsu, hacen de ella una herramienta muy potente para el alivio de numerosos dolores y la mejora de la salud.

0 comentarios en “Una Terapia para el siglo XXIAñade los tuyos →

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *